El selfie y la sociológica evolución de la fotografía.

marzo 17, 2022
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Por Daniela Goodman Villamar*

A principios del siglo XIX, nace la fotografía como un requerimiento para certificar la captura de recuerdos y hechos cotidianos (Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2008). Se necesitaba de equipos pesados y, en lo que respecta a la estética, en esa época había muchas limitaciones.

La evolución de las cámaras fotográficas —tal como se puede observar en la figura 1— y el auge de la tecnología llevaron a Phillippe Kahn a incorporar, en 1997, una cámara a un dispositivo móvil, lo que posteriormente se conocería como la convergencia tecnológica de la fotografía (Wired, 2000).

Según el docente, ensayista y crítico especializado en fotografía, Joan Fontcuberta (2011, citado en Aaaaarte, 2011), “el exceso de visión conduce a la ceguera por la saturación, por la nueva tendencia a lo digital, a la inmediatez de capturar un momento que después se pierde al pasar los segundos…”.  Tal vez hablamos de una ‘posfotografía’, pues la manera de revelado cambió tras su incorporación en los dispositivos móviles, o quizás, de una nueva cultura fotográfica.

Esta tendencia creó nuevas formas de hacer fotografía. La preproducción, producción y posproducción de las imágenes han cambiado. En la actualidad, un niño de siete años puede autofotografiarse, lo cual se conoce como selfie.

Pero, ¿cuándo nace la selfie realmente?  En 1839, cuando el pionero de la fotografía, Robert Cornelius, realiza por primera vez una autofoto. Cronometró el tiempo de captura y se autorretrató, llevando el nombre de “La primera fotografía lumínica jamás tomada” (The first light picture ever taken) (De la odisea de los pioneros, 2014). Esta práctica se volvió popular en el 2000, con la desaparecida red social Myspace (Nicestream, 2016).

La popularidad de la autofoto es tal que las universidades de Birmingham, Edimburgo y Heriot-Watt, en Reino Unido, realizaron un estudio sobre el ‘síndrome selfie’ cuya investigación indicó que “el selfie aleja a las personas acostumbradas al trato ‘cara a cara’ (vida analógica), para quiénes la exposición pública debilita el vínculo afectivo que existe en la vida real” (Vision, 2015, pp. 112-114).

¿La selfie es el renacimiento del narcisismo o una nueva forma de expresión? Solo en Instagram existen 422,6 millones de fotos etiquetadas con la palabra “selfie” y 420,3 millones con la palabra “me” (“yo”) (Equipe Apptus, s. f.).

Según los especialistas, los usuarios de las redes sociales utilizan Facebook como un espejo, y Twitter, como un megáfono social donde elaboran una pequeña novela de sus vidas (Mas, 2014).

En un artículo publicado en Sunday Mirror, el Dr. David Veale, psiquiatra del Hospital de Maudsley (Londres), declaró que el uso excesivo de las autofotos puede deberse al trastorno dismórfico corporal (Regader, s. f.), que impulsa a las personas a estar pendientes de su apariencia. Al preguntarle a una joven de 17 años qué la motivaba a realizarse este tipo de fotografías, su repuesta fue que lo hacía para sentirse bella.

Este trastorno se puede presentar en tres niveles: selfie borderline, que es cuando la persona se toma hasta tres fotos por día sin llegar a compartirlas en las redes sociales; selfie aguda, en la que, al igual que la anterior, el sujeto se realiza un autorretrato por lo menos tres veces al día, pero en este caso sí los comparte en sus redes sociales; y la selfie crónica, donde el usuario se hace hasta seis fotos por día y también las comparte en varias ocasiones en las redes sociales (Ferraro, s. f.).

Pero son las mujeres quienes se toman 12 selfies más al día que los hombres; así lo afirma un estudio realizado por la marca española Energy System (citado en Elcorreo.com, 2016). Esta estableció que las mujeres entre 25 y 35 años son la población más activa, así como también que el 72 % los selfies que se toman los exponen en las redes sociales.

PIES DE FOTO

(Foto 1). Evolución de las cámaras fotográficas

Referencias

Aaaaarte (26 de diciembre de 2011). JOAN FONTCUBERTA. “La Cámara de Pandora”

. Vimeo. https://vimeo.com/34226838

De la odisea de los pioneros a la lucha por el más original. (27 de julio de 2014). Faro de Vigo. https://bit.ly/3nYhcGH

Elcorreo.com. (31 de enero de 2016). ¿Quiénes se hacen más selfies, los hombres o las mujeres? El Correo. https://bit.ly/3h6VkYh

Equipe Apptuts. (2020). Los 250 hashtags más populares en Instagram (2020). Apptuts. https://bit.ly/33oo3jb

Ferraro, F. (s. f.). Confirman que las personas que se toman “selfies” padecen de un trastorno mental. Mott. https://bit.ly/3upzSlj

Servicio Central De Publiaciones Del Gobierno Vasco. (2008). La fotografía como fuente de análisis de los procesos migratorios. https://bit.ly/3obzwMH

Mas, M. D. (12 de mayo de 2014). El síndrome Selfie y las redes sociales: de la moda al narcisismo. Siquia. Obtenido de Siquia: https://bit.ly/3eY2hZ3

Nicestream. (5 de septiembre de 2016). Selfie: datos y curiosidades del autorretrato del siglo XXI. Nicestream. http://nicestream.com/blog/selfie/

Regader, B. (s. f.). Alerta con los selfies: pueden ser síntoma de algún trastorno mental. Psicología y Mente. https://bit.ly/3h7NEVY

Vision. (2015). Selfies: muerte del autorretrato. CHF Vision. Espacio de Artes Visuales, (19), 104-114. https://bit.ly/2QYohLr

Wired. (10 de enero de 2000). The Big Picture. https://bit.ly/3tBDhvS

* Magíster en Periodismo Digital de la Universidad Casa Grande. Actualmente es especialista en entrenamiento de las herramientas Workspace de Google y asesora de contenido digital. Su mayor logro fue participar en el proyecto de la transformación digital del Poder Judicial de Perú en enero del 2021.

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